El otro día, frente al ordenador, soñé que todos mis clientes facilitaban PDF,s perfectamente preparados, con sus sangres, marcas de corte e imágenes en alta resolución. Fue agradable.

Luego desperté y empecé a trabajar con el archivo PDF generado a partir de un Word que me acababan de enviar.

Sí señor@s, Word es sin duda “el mejor amigo” del preimpresor. En este post vamos a explicar el porqué a todos aquéllos que todavía lo dudaban. Veamos:

Primero y principal, Word no permite realizar PDF’s con sangrado, por lo que no es posible extender el diseño más allá del límite físico de la página.

Tampoco se pueden incluir fácilmente marcas de corte. No es imposible, como explicamos en el post Crear marcas de corte en Word aunque sí es bastante engorroso y “casero”.

Por otra parte, en el momento de “Guardar como PDF”, Word no permite seleccionar ninguno de los perfiles de color habituales en impresión, como por ejemplo FOGRA39. Con InDesign y otros programas de edición en cambio podemos indicar el perfil de color deseado.

Puede darse el caso de que algunos elementos o colores presentes en celdas de tablas provenientes de Excel simplemente desaparezcan al generar el archivo PDF. Lo decimos por experiencia propia… en un archivo Word no todo lo que se ve en pantalla se puede reproducir a la hora de generar el PDF, o de refinar éste en un flujo de trabajo de Pre-impresión.

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Además, la opción “Guardar como PDF” no nos permite seleccionar el tipo de estándar PDF que deseamos utilizar. En impresión se utiliza ampliamente el estándar PDF/X en alguna de sus versiones.

Y por fin, Word no ofrece garantías de que las fuentes vayan a incrustarse correctamente en el PDF generado. Esto comportaría problemas a la hora de refinar el PDF en un flujo de trabajo de Pre-impresión.

Por todo ello, generar un PDF desde Word no es una buena opción cuando se trata de preparar un documento para enviar a la imprenta. No ofrece la fiabilidad para la impresión que sí ofrecen programas específicos de autoedición como Adobe InDesign o Adobe Illustrator.

En el siguiente enlace os dejamos algunas indicaciones sobre cómo hacer pdfs para imprenta desde los programas más comunes, que siempre es conveniente tener a mano.